miércoles, 2 de abril de 2014

Tú decides: ¿un día feliz o uno triste?

¿Crees que las actitudes de la gente a tu alrededor te hacen daño? ¡Pues cámbialo!
No puedes cambiar al mundo ni a las personas, lo que sí puedes cambiar es tu actitud ante las personas y los sentimientos que ellos causan en ti.
Por ejemplo, si alguien en la oficina "te vio feo" tú puedes decidir entre deprimirte y sentirte mal ó pensar que ESA persona tiene un mal día, encogerte de hombros y seguir tú con tus actividades.
Si no te invitaron a una fiesta, eso no te hace menos persona a ti, le convierte al otro en alguien que no tuvo suficiente para invitar a todos los que quisiera o que simplemente no te quería ahí en cuyo caso ESA persona se pierde de tú amistad y no al revés.
Sólo tú puedes decidir cómo te sientes, cuando permites que las acciones de los demás determinen tu estabilidad emocional te conviertes en un trozo de madera expuesto a las inclemencias del tiempo, es decir, en un objeto que no puede hacer nada por cambiar su situación.
Cuando decides qué tomar y qué no de las actitudes de los demás, actúas como una persona con razonamiento que no depende de los otros para estar bien consigo mismo.

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