jueves, 15 de agosto de 2013

Amor ¿sin condición?

Parece una infección tomada del idioma inglés, donde I love you se usa lo mismo para un incipiente cariño como para un profundo amor.
El español es vasto en sus expresiones y parece haber una casi para cada tonalidad de sentimientos. Podemos comenzar de un "me encantas", subir a "estoy enamoradÜ", continuar con un "te adoro", avanzar al "te quiero" y rendirnos irremediablemente a la insondable gran palabra: "te amo".
Las palabras valen lo que significan, expresan una emoción, sentimiento, acción, en sí mismas, por ello es importante conocerlas y saber usarlas.
Pareciera que decir te amo es hoy una palabra al aire, desechable, que convierte igualmente a los sentimientos en anodinos suspiros abandonados a su suerte en el mar de nuestro espacio aéreo.
Profundidad es la que falta y con ella se difuminan también palabras-sentimiento como compromiso, respeto, aceptación, tolerancia, en una palabra: amor.
El sentimiento amor, no la palabra completada con un corazón dibujada en una playera que se ve "linda" y suena muy bien así sea dicha a la semana de haberse conocido.
El problema con esta situación no es sólo que hace desechables a los sentimientos, sino que condena a quien lo vive tan a la ligera, a la soledad. Y es que quien vive el amor-kleenex de la actualidad ama a su pareja, claro, siempre y cuando él o ella sean justo lo que el amoroso espera.
En cuanto nota que quizá no es tan perfectÜ, que puede estar de mal humor, que tiene defectos, que, vistÜ bien, no es tan guapÜ, entonces, el amor se acaba.
El amor profundo en cambio, trata, prueba, se aferra y al final, cuando no hay más que hacer, abre las manos y deja ir. Sabiendo que entregó todo, que recibió todo y que volverá a amar cuando aparezca alguien que le haga sentir.
Amemos, amemos con ganas, sin miedo, sin condiciones y, por supuesto, sin pendejismo.
Porque debe quedar claro que el amor que propongo en estas letras por profundo implica también respeto. Si alguien te golpea, es indiferente a tus expresiones afectuosas, no te dedica tiempo, no te escucha, no le importa lo que dices, haces, piensas... entonces no vale la pena invertir tu más grande sentimiento en alguien que no lo amerita ni lo merece.
Amar profundo comienza por amarte profundo a ti y a partir de ahí nace esa cálida sensación que alcanza para amar profundo a los demás y enamorarte profundo no sólo una vez, no sólo de una persona, el amor intenso varía con cada ser que visita tu vida, que aporta, que enseña.
Ámate y ama, el único mandamiento que Jesús nos dejó. Nunca dijo deja de ser tú mismÜ, abniégate, soporta, sufre. Ojo con eso.
NOTA AL CALCE: el símbolo Ü es mi propuesta para símbolo asexuado que incluye a hombres y mujeres, es mi contribución a la lucha por la equidad de géneros así no hay que reducir a poner lo femenino entre paréntesis como suele ocurrir.

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